Detectalos y revertilos a tiempo
El mayor de ellos, por supuesto, es lanzar tu emprendimiento sin antes haber elaborado un plan de negocios. Pero si llegaste a escribirlo, chequeá antes de presentarlo a tus posibles inversores, si no incurriste en alguna de estas faltas frecuentes. Tal vez tengas que tomarte más tiempo para el lanzamiento pero será mejor que dar pasos en falso.
No analizar bien al público objetivo. Muchos planes de negocio cometen el error de basar sus observaciones de mercado en supuestos. Asumen que conocen bien las características de sus futuros consumidores y suelen pasar por alto un análisis realista de éstos. ¿Hay demanda para tu producto o servicio tal cual como se presenta? ¿Dónde estarían los potenciales clientes? ¿Cómo llegarás a ellos? ¿Hay que introducir modificaciones en el negocio para satisfacer inquietudes y necesidades de acuerdo a lo investigado?
Proyecciones financieras poco realistas. Bajo los efectos de enamoramiento que motiva todo nuevo proyecto, pueden surgir datos financieros inconsistentes o muy agresivos que desvirtúen el plan de negocio. Hay que plantear una empresa en crecimiento, pero con una proyección financiera realista y alcanzable
Subestimar a la competencia. A veces el emprendedor declara que sus productos o servicios son tan impresionantes que no tienen competencia o la vencerá fácilmente. Pero hay que considerar que en cuanto nuestro producto empiece a tener éxito y ser conocido, la competencia tendrá noticias de ello y no se quedará con los brazos cruzados. Habrá que estar preparados desde un comienzo para ese momento.
Omitir riesgos y obstáculos. Omitir problemas del pasado o riesgos del futuro puede hacer parecer que el plan está demasiado editado. Lo cierto es que por más completo que sea nuestro plan de negocios, siempre existirá el riesgo de que las cosas no sucedan tal como las planificamos. Consideren explícitamente estos aspectos y cómo harán para prevenirlos o afrontarlos..
Descuidar la imagen. Un plan de negocios debe ser presentado con prolijidad, estética corporativa y formato fácil de leer. Incluyan gráficos y un resumen ejecutivo de no más de 10 hojas que permita comprender la propuesta en una lectura rápida. “El hágalo usted mismo” a veces es tentador pero una imagen (logos, colores, tipografía, diseño web, etc.) diseñada por profesionales transmitirá solidez y compromiso con el proyecto.
Nacen y resucitan con el financiamiento colectivo
Nikola Tesla (1856-1943), científico de origen serbio con geniales inventos en su haber, tendrá pronto su propio museo en los terrenos originales donde funcionaba su laboratorio.
“Vamos a construir el maldito museo Tesla” fue la campaña crowdfunding que pedía 800.000 dólares y logró superar los 2,2 millones de dólares: 1,3 millones obtenidos en donaciones o financiación colectiva y el resto aportado por el estado de Nueva York.
¿Cuál fue el secreto de su arrasador éxito? ¿Tal vez que el protagonista de la historia es uno de los padres de la electricidad de nuestros hogares? Tesla descubrió la corriente alterna. Pero de los más de 30 mil micromecenas que financiaron este proyecto solo una parte es amante de la ciencia y la tecnología. Tal vez fue el genial tono humorístico de la campaña lo que conquistó a la gente. Entre sus particularidades, figura un aporte mínimo muy bajo de tres dólares: “Tesla ama el número 3 y si tú le donas 3 dólares, él te amará también. Si Tesla estuviera vivo te “chocaría los cinco” y te elogiaría el corte de pelo o tu bigote”.
El financiamiento colectivo resulta también exitoso para otros museos más tradicionales que ya gozan de prestigio internacional. Un ejemplo es el del Adhmolean Museum de Oxford, ya que consiguió que el cuadro del impresionista francés Edouard Manet, ‘Retrato de la señorita Claus’ se quede en el Reino Unido tras haber recaudado 8 millones de libras.
Por su parte, el reconocidísimo museo Louvre de París no le teme a las plataformas digitales, entre sus últimas campañas crowdfunding exitosas figura la que juntó un millón de euros en menos de un mes para la adquisición de Las Tres Gracias de Lucas Chranach.
No se queda atrás en la tendencia, el museo de Amsterdam que consiguió algo más de 51. 349 euros para restaurar la pintura “La llegada de Napoleón”, obra de Matthieu van Bree de 1813 y que recuerda la visita del Napoleón a Amsterdam en 1811.
¿Y a vos qué museo te gustaría apoyar?
Cómo gestionar tu plan SMM
Hoy son pocas las empresas que todavía no aprovechan la velocidad e inmediatez de las redes sociales para llegar a sus clientes y fortalecer sus ventas. Un estudio mundial de la consultora Regus que incluyó a unos 17.000 ejecutivos de empresas de 80 países arrojó que en 2011 un 48% de las empresas nacionales aumentaron exitosamente sus ventas como consecuencia de su actividad en las comunidades digitales.
El Marketing en Medios Sociales, o SMM, por sus siglas en inglés, ya cuenta con departamentos especializados dentro de las grandes compañías que se dedican exclusivamente a implementar estrategias online que generen, nutran y multipliquen las conexiones virales que posicionen a la marca.
Aunque reciente, ya hay suficiente experiencia en el área para que los expertos hayan formulado algunas pautas de diseño de un buen plan SMM. Veamos:
1. Definir un objetivo. Te guiará a elegir las redes sociales adecuadas, el tipo de contenidos a compartir, las conversaciones en las que vas a participar, etc.
2. Calidad más que cantidad. Como dice el gurú Seth Godin, “solo necesitas tener una audiencia de mil personas, pero tienen que ser las mil personas correctas”. Tampoco se puede estar con efectividad en todas las redes sociales. Además de las populares Facebook-Twitter o Linkedin, las empresas han comenzado a mirar nuevas redes como Pinterest, Yammer y Foursquare. La cuestión es seleccionar bien, y recordar que cada una tiene su idiosincrasia.
3. No venderse, si generar interés. La presencia en las redes sociales no se trata únicamente de dar soporte a los clientes y brindar promociones online, sino también de crear un “espacio lúdico” en donde los fans pueden escuchar música, acceder a juegos y participar de concursos. Las comunicaciones demasiado comerciales causan rechazo entre los seguidores.
4. Cuidado con los videos de osos panda. Un video de un perro nadando feliz en la piscina puede ser adecuado en el entorno social de una empresa de filtros de agua, pero no en el de una bodega de vinos, aunque resulte divertido para los fans de ambas compañías.
5. Paciencia y constancia. Ver resultados reales puede llevar un año ó más. Esperar resultados en unos días o en un par de meses no es realista. El posicionamiento en las redes sociales es una inversión a medio y largo plazo que requiere paciencia y perseverancia.
6. Saber escuchar. Uno de los tesoros más valiosos de las redes es la posibilidad de intercambio de opiniones y sugerencias con los clientes. Hay que estar abiertos a las críticas y solucionar los problemas de los usuarios, para que la experiencia sea placentera y útil a ambas partes.
7. Dar una imagen coherente. Las redes sociales no son una rama aislada que la empresa deba o pueda desarrollar, sino que tiene que formar parte de una política de comunicación integral y congruente en todos los canales.
Mariana Nirino